Aquí tenéis el videoclip de la vuelta de un clásico al mundo discográfico. Arropado por la cabeza visible de XL Recordings, nada menos que Richard Russell, Gil Scott Heron, señores y señoras, ha vuelto. Y como.
Disco corto, de aire inconcluso, que es conducido, y además, vive y respira, a través de los fragmentos narrativos orales autobiográficos (de una intimidad y honestidad acorde a sus discos anteriores), cuya conjunción con los poemas de Heron y la música de Russell da lugar a un caleidoscopio de múltiples imágenes del pasado y presente de un hombre cuya vida ha ido de un extremo (emocional, físico, económico, social…) a otro, pero que a pesar de todo ha sobrevivido y es capaz -16 años después- de alzarse y plantarse ante su tumba y dejarnos este penúltimo (esperemos) testamento sonoro que no defraudara a sus fieles aun a pesar de su ínfima duración.
Poemas intimistas, reconstrucciones de blues clásicos, una ambientación sonora sorprendente pero que se acopla perfectamente a la voz rasgada y rota de Heron (espectacular el trabajo de Richard Russell), aderezado con un discurso -a pesar de todo- optimista a la par que crudo…todo eso y mas podéis encontrar escondido en estos 28 minutos 25 segundos que el señor Heron ha decidido regalarnos.
Si eres amante de Heron, no te defraudara. Si no, nunca es tarde para conocer una voz esencial de la música negra (y su lucha) de los últimos 30 años.
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